14 enero, 2006

Mi nuevo coche


Hoy iba caminando por la selva tan tranquilo cuando de pronto un murciélago me golpeó la cabeza y caí por un agujero que había en el suelo hasta una cueva que había debajo. Dentro de la cueva encontré un coche plateado y pensé que estaba de suerte porque así podría ir a ver a gerarda de vez en cuando.

Me subí y no estaba la llave, así que recordé una cosa que había aprendido en EEUU en uno de mis viajes, conecté unos cables de debajo del volante y el coche arrancó. Me dirigí a la salida de la cueva y decidí ir a dar un paseo, por lo que puse rumbo a la autopista intraafricana, donde aceleré todo lo que pude. Entonces de pronto salieron muchas luces de todos lados y me encontré instantaneamente en otro sitio. Miré el reloj del coche y ponía que estaba en el año 20 d.c. y supe que había viajado 1984 años al pasado.

Fuí hacia el norte y tras unas horas llegué a Israel, había un gran tumulto, por lo que aparqué el coche por si atropellaba a alguien y me bajé. Un tipo estaba dando una conferencia subido a una montaña y me acerqué a preguntarle por una gasolinera cercana porque me estaba quedando sin gasolina. Me dijo que en el año 20 no habían gasolineras y que viniera a verle a las 22:30 porque era cuando salía del trabajo.

Esperé en una taberna a que saliera y a las 22:30 volví a la montaña. El tumulto se estaba dispersando y el tipo recogiendo las cosas. Me acerqué de nuevo a él y me dijo que se llamaba jesús y que era el hijo de Dios. Yo le dije que me llamo Paco y que soy el hijo de mi padre y que se parece a Michael Jackson.

Después de las presentaciones le dije si le apetecía dar una vuelta conmigo en mi coche nuevo. Nos subimos en el coche y me contó que tenía poderes y que sabía el futuro, pero que sólo lo utilizaba para hacer el bien. Yo le dije que me parecía muy bien y que me había encontrado el coche en una cueva de la selva, pero que ya no me quedaba gasolina para volver.

Al final llegamos a su casa y lo dejé allí, yo seguí mi camino de regreso a etiopía y se me gastó la gasolina en egipto. Me bajé del coche y empecé a caminar hasta que llegué a donde se supone que está mi casa, pero no estaba. Me di cuenta de que en el pasado mi casa aún no existía, así que busqué una piedra grande y me senté en ella a esperar. Esperé bastante tiempo y al final vino mi padre de joven y construyó una chabola pequeña, luego vino mi madre de joven, ampliaron la casa poniendo dos maderas que serían mi cuarto y vi como mi madre me tenía. Dió a luz en el patio y confirmé que en el momento de mi nacimiento ya tenía 13 años. Aún tenía que esperar un tiempo para que mi otro yo viajara al pasado y yo pudiera seguir la vida como hasta ahora, y entendí por qué siempre me había visto a mi mismo sentado en esta piedra, hasta ahora había pensado que era por culpa de la droga. No dije nada a nadie porque sabía que eso tendría repercusiones en acontecimientos futuros y finalmente mi otro yo se cayó por el agujero y viajó al pasado. Entonces me levanté de la piedra y fuí a mi cuarto a dormir, me dolía un poco la espalda de estar tanto tiempo sentado.

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